“No hay fundamentos para pensar que no habrá Reforma Procesal Civil”

La máxima autoridad de la administración judicial visitó Chillán y Pucón, para ver cómo mejorar los juzgados mixtos.

Con aire relajado, sonriente y buscando la complicidad de la prensa en sus comentarios anecdóticos se le vio al presidente de la Corte Suprema de Chile, Rubén Ballesteros, en su paso por Chillán el día de ayer.
Y antes de que se le bombardeara con preguntas, advirtió que “esta es una visita que hace el presidente de la Corte Suprema a todas las cortes del país, es de carácter protocolar, no es de fiscalización, las he visitado de Arica a Punta Arenas y sólo me faltan dos o tres”.
Su paso por Chillán fue una decisión que tomó aprovechando una visita programada a Pucón, donde se detuvo a revisar con varios jueces la situación de los juzgados de Letras Mixtos, los antiguos en los que aún se advierten funcionarios con máquina de escribir y sin los matices que dio el toque de las reformas procesales en otras localidades.
En Ñuble hay varios de esos casos. Un claro ejemplo es Bulnes, donde aún está mezclado el Juzgado Civil, con el de Garantía o el de Familia.
“Ellos representan a 114 comunas del país y necesitamos trabajar con ellos, para que mejoren sus servicios”, explicó el ministro, aunque para evitar malas imágenes del Poder Judicial destacó que si por un lado son casi 11 mil los funcionarios en la Justicia, se cuenta con cerca de 10 mil computadores, “es decir casi uno por cada funcionario, entonces estamos en línea de Arica a Magallanes, por lo que estamos frente a un Poder Judicial bastante moderno y eficiente, trabajando plena y satisfactoriamente por nuestro país”.
Precisamente, la esperanza para que estos juzgados se modernicen radica en que se promulgue de una vez por todas la  tan dilatada Reforma Procesal Civil, porque “en el fondo estos juzgados mixtos son juzgados civiles”, reforzó la autoridad.
Sin embargo, pese a la modernidad evidente que gozan los administradores de justicia en Chile, gracias en gran medida a las diversas reformas judiciales, el constante retraso y dilación de la Reforma Procesal Civil ha hecho que muchos jueces (incluyendo los locales) vean con desconfianza su pronta implementación, por lo que ven lejana la posibilidad de olvidarse de esas salas llenas de causas en papel, con rumas de cobranzas judiciales, sobrepasados por la demanda y con apenas dos jueces para dirimir hasta si tienen lugar los cambios de apellidos.

-¿Son fundados esos temores?
-No, primero porque una reforma procesal civil resulta indispensable para el país y estos deben ser reformados a toda costa. Ahora, hay que entender que en un comienzo veremos las reformas de primera instancia. No hay fundamentos para tener dudas, y sin entrar en análisis a lo que será esta reforma, puedo afirmar que hoy hay una serie de ámbitos que en adelante los jueces no conocerán, porque se disminuirán los ámbitos de competencia de los jueces civiles, de modo que puedan enfocarse en asuntos que ameritan prontas resoluciones judiciales.

-¿Qué materias saldrán de las competencias de esos jueces?
-Hay muchas materias que pueden ser resueltas por personal administrativo. Por ejemplo, la rectificación de partidas de nacimiento, los cambios de nombre y en cuanto a las ejecuciones de juicios de cobranza. Hay muchos modelos europeos que pueden ser replicados en Chile, como en Francia,  donde existe un oficial de ejecución, quien es el encargado de hacer y ejecutar los remates y estos funcionarios no son jueces, pero sí son controlados por el sistema judicial.

-De parte del Poder Ejecutivo han surgido varias voces que han solidarizado con el Ministerio Público, en el sentido de poder aumentar la planta de fiscales. En respuesta en la Defensoría Penal Pública advierten que ante ese escenario también solicitarán más defensores…
-…y evidentemente debemos solicitar más jueces en ese caso, y más empleados también, ya que aumentará la carga de trabajo.

-¿Cree usted que leyes como la  “Ley Mi Cabo”, pueda aumentar las causas?
-Esos son temas de la contingencia, no hay nada claro y prefiero no opinar.

-En este mismo contexto, ¿cuál es su opinión sobre legalizar el consumo y autocultivo de la marihuana?
-Creo que faltan estudios médicos y sociales para poder hacer un pronuciamiento.

-¿Pero no los hay?
-No.

“Hoy no hay posibilidad de aumentar la planta de ministros para esta Corte”
Si bien los ministros de la Corte de Apelaciones de Chillán jamás han planteado quejas respecto a que, a medida que pasan las décadas, la población chillaneja aumenta y la planta de jueces para el Tribuna de Alzada sigue siendo la misma desde sus inicios, tampoco han escondido que sienten que para poder trabajar sin verse obligados a abusar de las horas extras o de sesionar en días festivos, requieren de a lo menos dos jueces más, y así completar dos salas funcionando en pleno.
Y aunque los colegiados han sugerido que eso podría verse materializado si es que Ñuble se transforma en Región, por el momento y sin caer en escenarios ficticios, el presidente de la Corte Suprema es tajante y asegura que “hoy no hay posibilidad de aumentar la planta de ministros para esta Corte de Apelaciones, Corte que por lo demás está funcionado muy bien”.
El juez Ballesteros está consciente de los esfuerzos que realizan los magistrados locales para mantenerse al día con la tramitación de causas, pero acercándose como si nos fuese a revelar un secreto, y haciendo oscilar su índice en amplio rango, remata diciendo que “nunca un juez o un ministro de la Corte ha soñado ni planteado siquiera como broma, el que se le paguen horas extraordinarias. Muchos deben trabajar sábados y domingo, ellos saben es eso, pero nunca han pedido más”.

Fuente: La Discusión.